POP ART en EE.UU









Marilyn-Warholl (1964)
El hecho de que en un primer momento el Pop-Art surgiera en dos grandes núcleos urbanos, como son Londres y Nueva York, determina en gran parte que sea un tipo de manifestación artística que tiende a reflejar aspectos inherentes a la peculiar atmósfera de la ciudad. No en vano las temáticas preferentemente desarrolladas conectan con el objeto cotidiano y, por supuesto, con la estética consumista. Tiendas, escaparates, carteles y vallas anunciadoras se convierten en fuente de inspiración para los artistas de fines de los años cincuenta y primera mitad de los sesenta. La vida cotidiana en todas sus facetas queda reflejada en pinturas y obras tridimensionales. Cada vez cobra mayor importancia el objeto, en detrimento del sujeto.
Es evidente que a mediados de los años cincuenta -se suele tomar como fecha de inicio del Pop-Art el año 1956, en que muere ]ackson Pollock, el gran artífice del Expresionismo Abstracto- se produjo un cambio radical en la sensibilidad artística. Desde luego, esta transformación no tuvo lugar inmediatamente: se llevó a cabo a lo largo de dos o tres años en los que se advierte el paso de una sensibilidad basada en el antropocentrismo a una sensibilidad absolutamente antiantropocéntrica.
En no pocas ocasiones se ha apuntado que tanto el Informalismo en Europa como el Expresionismo Abstracto norteamericano eran dos modalidades artísticas que, ante todo, valoraban el yo interior del ser humano y su capacidad de emocionar y de producir sensaciones. El espíritu del artista deseaba ponerse en contacto con el espectador y despertar en él múltiples sensaciones a través del lenguaje universal de la abstracción. Materiales y colores eran suficientes para provocar determinados estados de ánimo. No obstante, este planteamiento no fue comprendido ni aceptado por determinados sectores, que vieron en estos lenguajes artísticos una expresión excesivamente intelectual y, por consiguiente, elitista.
El Pop-Art reivindica la validez de un lenguaje llano, sin complicaciones, fácilmente accesible para una gran mayoría. Sin embargo, al contemplar determinadas pinturas que representan, de manera realista, latas de sopa, rostros de personajes conocidos u objetos del entorno cotidiano, se aprecia una notable frialdad. El arte pop consiguió, efectivamente, su meta en relación a la simplicidad de su contenido, pero ésta le proporcionó la frialdad a la que ya aludía la crítica a Barbara Rose cuando lo comparó con el Minimalismo. En el Pop-Art no existe ninguna emoción contenida. El propio Andy Warhol declararía: ,Si queréis saber todo lo relacionado con el sujeto Andy Warhol, mirad simplemente la superficie de mis telas y de mis films y de mí mismo; ¡ahí estoy! No hay nada más detrás.» El Pop-Art no es un arte programático que se fundamente en teorías previas o que proclame su ideología a través de ningún manifiesto. Por este motivo, aunque en un primer momento se aludió a los artistas pop con el calificativo de nuevos realistas, poco después dejó de utilizarse porque inducía a confusión, ya que acababan asociándolos a la tendencia del Nuevo Realismo, surgida en París. El inicio de la confusión se produjo cuando, en 1962, expusieron conjuntamente, en la Sidney Janis Gallery de Nueva York, artistas americanos como Jim Dine, Roy Lichtenstein, Claes Oldenburg, AndyWarhol y Tom Wesselmann, junto a los británicos Peter Blake y Peter Phillips, y a los franceses Yves KIein, Arman y Jean Tinguely entre otros. Sin embargo, pronto se advirtieron diferencias importantes entre ellos, pues el grupo de los nuevos realistas franceses sí actuaba guiado por un programa y había publicado unos manifiestos que no dejaban lugar a dudas sobre sus finalidades.
El Pop-Art -como su nombre indica- posee connotaciones que remiten a la cultura popular. De todas formas, esto resulta más evidente en la primera fase del Pop británico, que presenta elementos que conectan con la música pop y que, por tanto, contiene signos de rebeldía propios de la juventud.
El Pop-Art es un arte figurativo y realista, muy directo, cuya iconografía se nutre, aparte de los elementos propios del mundo cotidiano, de las imágenes procedentes de la fotografía, de los cómics, de las revistas y periódicos, así como del cine y de la televisión. Por otra parte, el artista pop emplea, en ocasiones, medios mecánicos o semimecánicos para obtener sus obras. Así, por ejemplo, la impresión fotográfica de la tela a pintar consistía en uno de los métodos preferidos por Warhol para efectuar sus serigrafías.





corazón del invierno de Putney Nº3-Dine (1971-72)


Rauschenberg


Robert Rauschenberg (1925) había comenzado su trayectoria dentro de una línea que conectaba con la pintura de acción pollockiana. Así, las se­ries de pinturas blancas, negras y rojas, efectuadas entre 1951 y 1953, se hallan bajo la influencia del Éxpresionismo Abstracto. Tras dichas expe­riencias, Rauschenberg se dio cuenta de que no podría innovar mucho dentro de ese terreno. En un viaje a Florencia, donde tuvo ocasión de visi­tar los Uffizzi, quedó impresionado por La Anunciación de Leonardo; a su regreso a EE. UU. sentiría la absoluta necesidad de crear un lenguaje in­novador que le permitiera expresarse de modo muy distinto al de sus pre­decesores. A partir de ese momento, el artista iniciaría su tarea, tomando todo tipo de objetos del mundo circundante para integrarlos en el ámbito de la pintura. De las múltiples realizaciones que surgirían a partir de en­tonces, destaca la famosa Coca-Cola Plan, obra tridimensional en la que pueden verse integradas tres botellas de Coca-Cola.




monogram-raschemberg (1955-59)
Lentamente, el concepto de multiplicidad se iría imponiendo en el conjunto de su Obra, pues cada vez es mayor el número de elementos inte­grados en la misma. Se trata de elementos de muy diversa procedencia, como fotografías, papeles de distintos tipos y calidades, telas de texturas y colores diferentes -a veces de carácter detrítico-, fragmentos de muebles, y un sinfín de objetos muy variados. Una de las piezas más representativas es la denominada Monogram, hecha entre 1955 y 1959, en la que destaca una cabra macho con un neumático que le rodea el vientre.
rauschemberg-mostrador de lenceria (1962)


coca cola pla-rauschemberg (1958)


En ocasiones, Rauschemberg también empleó el procedimiento de fotoimpresión de la tela que, unido al collage, ampliaba el carácter diversificativo propio de estas obras. La constante preocupación de este artista residía en resaltar la posible union entre el arte y la vida. Según palabras del propio artista, ansiaba obtener la mayor presencia posible del mundo en la obra, e intentar al mismo tiempo, que lo objeto funciona­ran con la máxima vitalidad posible.
Jasper Johns


tres banderas-johns (1958)
Otro" de los artistas representativos del Neodada es Jasper Johns (1930), que, al igual que su amigo Rauschenberg, estuvo muy influido por John Cage. En 1954, Johns destruyó toda su obra anterior, de la que tan sólo res­petó un pequeño collage, sin título, y una Construcción con un piano de juguete. Entre 1955 y 1957 se dedicó a realizar pinturas con la técnica de la encáustica, que, en su mayor parte, representan banderas americanas o ti­ros al blanco. Tanto un tema como el otro ofrecen la posibilidad de trasla­dar áreas definidas y nítidas al lienzo. En el caso de las banderas, Johns es­pecificó que le interesaban como temática de sus pinturas porque hacían referencia a una nación concreta que además era la suya; en cuanto a los tiros al blanco, poseían un carácter universal que los hacían comprensi­bles a una inmensa mayoría de personas.




bandera blanca-johns (1955)
De esa misma época datan también sus primeras pinturas con núme­ros, elementos que expresan el proceso mental de abstracción. El planteamiento del artista norteamericano era: si en un momento determinado Cé­zanne pudo pintar un bodegón con siete manzanas, ¿por qué no pintar el número siete? Siguen a estas series de pinturas las que presentan el tema de las palabras red, yellow, blue, que aparecen preferentemente pintadas con estos colores. Resulta evidente la influencia que sobre Johns tuvo la filosofía de Ludwig Wittgenstein, preocupado por el lenguaje, conceptos y relaciones estructurales, así como por la información visual. La serie de alfabe­tos, ejecutada a partir del año 1956, muestra asimismo su predilección por el empleo de los colores primarios, además del blanco y el negro. De tal modos, en la obra de números o letras de Johns se percibe, más claramente que en otras de sus realizaciones, la relación con el Expresionismo Abs­tracto, pues aparecen drippings en determinadas zonas de la superficie.

En 1959 ,Jasper Johns conoció personalmente a Marcel Duchamp quien tenía no pocos puntos de contacto de tipo ideológico. La influencia del célebre artista francés no tardaría en percibirse. El objeto pasaría a adquirir gran importancia en el contexto de la obra de Johns. Una de sus mas famosas ejecuciones dentro de esa línea fueron las Ale Cans; dos latas de cerveza Ballantine realizadas en bronce pintado, que reproducían fielmente el modelo real. A partir de ese momento, son muy numerosas sus pinturas que integran objetos del entorno, como escobas, cubos, brochas, pinceles, cadenas, etc.
Tras su etapa propiamente pop, que cubre el período de 1960 a 1968, Johns realizó, durante su estancia en California, toda una serie de pinturas en blanco y negro que le sirvieron como punto de arranque para depurar al máximo su lenguaje. Más tarde, a mediados de los años setenta, se decantó por un lenguaje abstracto en el que los gestos puros inundaron las superficies de las telas. No obstante, su período más significativo y conocido es el correspondiente al Pop-Art. Su obra adquirió muy pronto gran difusión, gracias a la labor del galerista Leo Castelli, que demostró su interés al organizarle una primera exposición individual ya en 1958 .
Otro artista que, desde sus inicios, estuvo influido por los combined paintings de Rauschenberg fue]im Dine (935). Se declaraba heredero de la tradición francesa, interesado, esencialmente, por los bodegones de Chardin. Entre sus artistas preferidos del siglo XX figuran Giacometti y aunque, desde luego, no pueden dejar de mencionarse los expresionistas abstractos como precursores más inmediatos de su tarea pictórica en la que el dripping y las manchas se conjugan perfectamente con ­los objetos descontextualizados. Dine trabaja no sólo sobre superficies pintadas, sino que ha creado numerosos environments, en los que piezas tridimensionales se articulan para configurar interesantes espacios donde colores y calidades texturales, de los más diversos elementos, se combinan de manera audaz y, a veces, están dotados de una cierta agresividad.


Andy Warhol
sopa campbell-warhol(1966)



Entre los artistas más significativos del Pop-Art propiamente dicho debe mencionarse, en primer lugar, a Andy Warhol (1928-1987). Su nombre verdadero era Andrew Warhola y pertenecía a una humilde familia de inmigrantes checos que se había instalado en EE.UU. en 1912. Tras estudiar entre 1945 y 1949 en el Carnegie Institute of Technology de Pittsburg y graduarse en dibujo artístico, Warhol se trasladó a Nueva York donde comenzó a trabajar como artista comercial. Muy pronto realizaría ilustraciones para artículos de revistas muy conocidas, como Vogue o Harper’s Bazaar.
No inició su trabajo pictórico hasta 1960, año en que empezó a pintar personajes sugeridos por los cómics. Entre ellos destacan las series dedicadas a Dick Tracy, Superman o Popeye. A veces incluía, junto al personaje rótulos en viñetas similares a las que aparecen en las tiras cómicas, sin embargo, pocas veces pueden leerse los mensajes en su totalidad, pues el artista los dejaba deliberadamente emborronados o bien sometidos a un cierto goteo de pintura, influencia de los drippings pollockianos. Cuando Warhol se dio cuenta de que, en el fondo, estaba haciendo un tipo de obras muy parecidas a las de otro de los artistas más conocidos del Pop americano, Roy Lichtenstein, abandonó definitivamente el cómic y comenzó pintar objetos cotidianos, como las latas de sopa Campbell y las botellas de Coca Cola.
A partir de 1962, Warhol empezaría a emplear el procedimiento de serigrafía y así desarrolló su peculiar temática de rostros de personajes famosos, como Marilyn Monroe, Marlon Brando, Elvis Presley o Jackie Ke­nedy. El empleo de colores puros, sin mezclas, o su combinación impactante -turquesas, rosas, rojos y amarillos-, convierten sus pinturas en auténticos mensajes publicitarios.
Un año más tarde se instaló en la famosa Factory, situada en la calle 47 de Nueva York. Allí se reunía junto a sus amigos y conocidos, además de trabajar con un grupo de colaboradores fijo que le ayudaba ejecución práctica de las serigrafías. Ello dio lugar a que, en poco tiempo,el mercado artístico, y no sólo el neoyorquino sino también el de otros lugares, se viese inundado por sus obras. La fama de la Factory fue aumentando, como la del propio Warhol, que, en su entorno, aglutinaba gentes de las más diversas procedencias. Las extravagancias del artista se difundieron por los ámbitos más esnobs de la ciudad, por lo que constantemente se requería su presencia en fiestas e inauguraciones.
Stephen Koch diría. en un estudio efectuado sobre Warhol, que éste buscando la fascinante paz que significa el hecho de existir sólo en la mirada del observador, trata de convertirse en una celebridad, una estrella, sin disimular en absoluto su preferencia por la condición de objeto en lugar de la de ser humano. En muchas ocasiones el propio artista había llegado a afirmar que le gustaría ser una máquina y llegar a pintar como tal.
La búsqueda obsesiva de la fama, alcanzada en apenas dos años, fue la meta esencial de Andy Warhol. Su quehacer artístico, sus actividades diver­sas como productor y director de films underground, o el hecho de patro­cinar al grupo Velvet Underground y a la cantante Nico fueron algunos de los múltiples aspectos que configuraron la personalidad de Andy Warhol.
Junto a los temas agradables de la cotidianidad, Warhol también quiso plasmar en determinados momentos el lado oscuro y trágico de la vida. Sus Disasters, en los que aparecen coches destruidos en terribles acciden­tes, son el reflejo de la otra cara de esta sociedad consumista representada a través de sus muchos productos. Las Sillas eléctrícas constituyen otro de los temas
planteados por el artista americano para poner de manifiesto las horribles contradicciones existentes en las sociedades altamente tecnifi­cadas. En este sentido, cabría apuntar que, en determinadas obras de War­hol, existe una clara postura crítica que denuncia la crueldad, la tortura, el mal e incluso la muerte. Sin duda, el hecho de haber quedado huérfano de padre a los catorce años supuso para Warhol un serio trauma que marcó su vida, pues siempre tuvo auténtico terror a la muerte.

flores-warholl (1966)
Desde 1967 hasta 1971, Warhol se apartó casi totalmente de la pintura para dedicarse a la realización de films. En 1972 volvió a pintar, y llevó a cabo series de retratos dedicados a Mao Zedong y a los grandes judíos del siglo xx. Más tarde, tras haber conocido en la Documenta de Kassel a Joseph Beuys, con el que trabó amistad, lo representó también a él en una serie de retratos en los que el famoso artista alemán aparece con su inseparable sombrero.
En los últimos años de su vida, Warhol realizó una serie de obras muy interesantes, completamente abstractas, y en las que los juegos cromáti­cos y los contrastes de luces y sombras sorprenden enormemente.
Lichtenstein




autorretrato-lichtenstein (1978)
Otro de los pintores representativos del Pop-Art norteamericano es, sin duda, Roy Lichtenstein (1923). Tras sus estudios de arte en la Ohio State University, Lichtenstein comenzó a interesarse por los personajes de las películas de Walt Disney, como Mickey o el Pato Donald, que fueron los primeros protagonistas de sus dibujos iniciales, junto con escenas de indios y vaqueros. En el caso de Lichtenstein, el cambio profundo se había producido en los albores de 1960, fecha en que abandonó la trayectoria que había iniciado poco antes, influido por el Expresionismo Abstracto. Fue el contacto con Allan Kaprow, el iniciador del lenguaje del Happening en EE.UU. que, como él, impartía clases en la Rutgers University de Nueva]ersey, lo que propició este cambio radical. Kaprow se hallaba interesado, por aquel entonces, en cuestiones relativas a la cultura de consumo en América, hecho que contribuyó a desarrollar en Lichtechtenstein el interés por el objeto publicitario, tal y como se demuestra en obras como Roto Broil o Máquina de lavar.


mientras yo abría fuego-lichtenstein (1964)




De los años 1963 y 1964 data una serie de pinturas claramente influida por las tiras cómicas. Aparecen temas relacionados con la guerra -aviadores atacados por bombas que estallan, o bien cañones disparando- y temas románticos en los que los protagonistas se hallan sumergidos en una nube que los aísla del mundo. En ellos pueden leerse inmensos rótulos que sirven para clarificar las escenas pintadas por el artista. Lichtenstein modificaba sus modelos, tomados de los cómics, introduciendo variaciones en los originales o bien reuniendo diversas historietas en una sola. El proceso técnico que seguía para su realización consistía en tomar un epidiáscopo y proyectar sobre el lienzo las imágenes previamente esbozadas sobre un papel. Una vez trasladado el dibujo al lienzo, trazaba gruesas líneas, a modo de contornos, en negro o en azul oscuro, y poste­riormente, coloreaba la superficie en colores puros. La obra finalizada presenta siempre un acabado liso y brillante en el que resulta imposible detectar las trayectorias de las pinceladas. La claridad y la limpieza son dos factores fundamentales a la hora de valorar la pintura de Lichtenstein. Quizá la etapa más restrictiva en la pintura pop de este artista sea la que corresponde a 1964-1966, años en los que realizó los templos griegos, fragmentos arquitectónicos decorativos de ellos y paisajes. Estas obras se han asociado, por su marcada frialdad, a algunas de las pinturas de la abstracción postpictórica y constituyen, al igual que estas un precedente de la estética minimalista.
Es interesante advertir que Lichtenstein fluctúa en la austeridad propia de un lenguaje tan sobrio como pueda ser el minimalista , y un tipo de obra en la que se tiende a un ornamentalismo excesivo que enlaza con la pintura de Matisse o con la del propio Picasso. Lichtenstein no duda, a medida que se aleja de la imagen popular, en tomar referencias de otros artistas. con preferencia clara por las obras de los artistas del Cubismo: dislocación de la forma, del color, de los contornos, repartición arbitraria de la luz, etc. También recurre a los sistemas desarrollados por el Cubismo sintético, como la yuxtaposición y la imbricación de planos sobre una misma superficie. Por otra parte, Roy Lichtenstein emplea, con frecuencia, el collage como estudio preliminar para sus pinturas.
Tampoco puede desdeñarse la obra tridimensional de este artista. Sus es­culturas suelen ser retratos de personajes muy similares a los que aparecen en sus obras pictóricas, tal y como puede apreciarse en la escultura monu­mental que ha efectuado para la ciudad de Barcelona, en 1992. Los típicos puntos que caracterizan su quehacer pictórico surgen también en las realiza­ciones volumétricas, lo que les confiere ese sello personal e inconfundible.

Otros pintores Pop
Un artista bastante distinto, tanto por los temas que aborda como por su modo de trabajar y las técnicas que emplea, es Tom Wesselmann (1931) que, entre los años 1957 y 1960, estudió arte en Nueva York. Sus primeras pinturas se hallan bajo la influencia del cómic, pero pronto se apartaría de esa línea para realizar unos assemblages que rozan la noción de environ­ment. Uno de los temas más tratados por Wesselmann es el relacionado con el erotismo. Sus grandes figuras de desnudos femeninos, pintadas preferentemente en color rosa, aparecen insertadas en contextos de marcado carácter cotidiano. Así, es frecuente que dichos desnudos se hallen en cuartos de baño o zonas de estar de una típica vivienda de clase media. El artista mezcla indiscriminadamente pintura y objetos del entorno para crear ambientes muy reales. En los cuartos de baño, por ejemplo, pueden verse toalleros, toallas o cortinas de baño auténticos que, por sus colores -primarios puros-, contrastan vivamente con las zonas pintadas. En ocasiones, Wesselmann tan sólo representa determinadas zonas del personaje desnudo, preferentemente las erógenas, y las combina con elementos de carácter ambiguo que puedan tener diversas lecturas. Puede decirse que, en este sentido, se perciben en su obra claras influencias del Surrealismo, sobre todo en lo concerniente a cuestiones de psicoanálisis freudiano. Por su parte,]ames Rosenquist (1933) también se halla bajo estas mismas influencias, pero sus realizaciones pictóricas son muy distintas a las de Wesselmann. Tras estudiar arte en la universidad de Minnesota entre 1952 y 1955. Rosenquist se dedicó a trabajar en la realización de escaparates publicitarios. También pintó carteles anunciadores y, según diría él mas tarde, esta tarea le influyó decisivamente no sólo en la manera de plantear unos temas determinados en su pintura, sino también en cuestiones de carácter formal. El color empleado por este artista se distingue, generalmente por su suavidad y por el hecho de que conjuga distintas tonalidades de rosa, verde o azul pastel. Sus composiciones se caracterizan por la fragmentación y la distribución, que sigue unos esquemas previos de compartimentación, tal y como sucede en las vallas anunciadoras.
En ciertas obras del período pop de este artista, las connotaciones sexuales son muy evidentes ,como en la titulada I love yuo with my Ford. Se hace bastante patente la ambigüedad inherente al propio mensaje del título, y por supuesto, al contemplar la obra, aún se afirma más ese carácter ambiguo. La mezcla impactante de temas -guardabarros de un coche Ford, fragmento de rostro de joven con labios entreabiertos y espaguetis con salsa de tomate- no puede comprenderse si todos esos elementos no se a sumen como sustitutivos de lo femenino y lo masculino, así como de la relación sexual entre ambos.
collage en la bañera Nº1-Wesselmann (1962)

naturaleza muerta Nº20-Wesselmann (1962)

El artista más representativo de la vertiente erótica del Pop norteameri­cano es el pintor Mel Ramos (1935), cuyas obras semejan carteles anuncia­dores de determinadas marcas de productos comerciales. Al igual que ocu­rre con el tratamiento dado a estos productos de consumo en el terreno de la publicidad, Ramos coloca junto a ellos chicas jóvenes, en este caso com­pletamente desnudas, que adoptan posturas provocativas. Además, en ocasiones el artista se complace en pintar los rostros de estas jóvenes dotándolos de rasgos semejantes a los de algunas actrices de moda, con una impotante carga erótica. Éste sería el caso de la obra titulada Philip Morrís. Tobacco Rose, en la que el personaje femenino, sentado sobre un paquete de cigarrillos, presenta unos rasgos faciales similares a los de Ann Margret.
Un artista en cuya obra se percibe una cierta influencia del mundo hippie es Robert Indiana (1928), que realiza pinturas de colores planos e im­pactantes en las que surgen corazones, números o palabras como únicos protagonistas. Más dura aún que esta obra resulta la pintura de Allan D'Ar­cangelo, cuya temática se circunscribe a la representación de autopistas con sus correspondientes letreros anunciadores. El artista emplea una perspectiva lineal perfecta, que evoca las grandes distancias existentes en EE. UU. mediante los contrastes que permite el empleo del zoom.
Temas parecidos son los que desarrolla uno de los artistas más conoci­dos, afincado en Los Ángeles: Ed Ruscha (1937). Palabras y estaciones de servicio que parecen fotografías, más que pinturas. La frialdad con que están representadas coincide con la dureza inherente al lenguaje minimalista.

Muy distinta, en cambio, es la pintura de uno de los artistas de la zona del norte de California, Wayne Thiebaud (1920). Sus temas preferidos son determinados productos comerciales y, sobre todo, pasteles, dulces, tar­tas o helados que, por el modo en que son tratados, parecen carteles pu­blicitarios. Un factor diferenciador de la obra de Thiebaud con respecto a la de los dos pintores anteriores es el hecho de que emplea empastes muy gruesos y brillantes que confieren una calidad textural muy distinta a la extraordinariamente lisa de las otras pinturas.

La escultura
Aunque en el panorama artístico del Pop-Art norteamericano no fueron demasiados los artistas que trabajaron la escultura, cabe advertir que los pocos que lo hicieron desarrollaron una obra de gran inventiva y muy individual. El escultor más significativo, dentro de dicha corriente, es sin duda, Claes Oldenburg (1929).


sanitario blando-oldenburg (1966)
Nacido en Estocolmo, Oldenburg llegó a Nueva York a muy corta edad, pues su padre era diplomático y había obtenido allí un cargo. Más tarde se instalaron en Chicago, donde vivió durante su juventud. Estudió arte y literatura en la universidad de Yale, y se vio muy influido por el pensamiento de Henri Focillon. A su regreso a Chicago, en 1950, efectuó trabajo s muy diversos, entre los que se encontraba la realización de ilustraciones para un periódico. Tres años más tarde entraría en contacto con Robert Indiana y expondría junto a él una serie de dibujos de carácter satírico. Los dibujos efectuados en el período 1954-1958 pueden agruparse, según el propio Odenburg, en series: objetiva-naturalista(otoño), esquizofrénica-metafórica(invierno), neurótico-expresionista (verano) y contemplativo-abstracta (primavera). Algunos de estos dibujos son representaciones de extrañas imágenes en las que se conjugan plantas y máquinas que no dejan lugar a dudas respecto a la influencia de ciertas obras dadaístas y surrealistas.
Oldenburg se trasladó a Nueva York en 1956, justo dos meses antes de que Pollock perdiera la vida en un accidente automovilístico. Aunque por aquel entonces el arte de la Actíon Paíntíng se encontraba en plena efervescenia, Oldenburg nunca se sintió inclinado a realizar algo dentro de esta línea de trabajo. El joven artista sólo sentía admiración por el propio Pollock y por De Kooning, pero, en cambio, sus seguidores no le interesaban en absoluto. El hecho de que el teatro le atrajera de manera especial le llevó a establecer contacto con Allan Kaprow, que tan sólo era un año mayor que él y había estudiado con John Cage y con Meyer Shapiro. Kaprow estaba experimentando , tras haber realizado incursiones en el mundo del collage, con los happenings y los environments. Por este motivo, no resulta extraño que las primeras ejecuciones signficativas de Oldenburg fuesen creaciones de carácter ambiental.
Durante un primer período, entre los años 1958 y 1960, realiza las esculturas, en madera y materiales detríticos, Elephant mask y lady, en las que se ad­vierte la influencia del objeto descontextualizado dada, así como de los de funcionamiento simbólico surrealista. En esa época lee a Frued y emplea, como los surrealistas, técnicas propias del psicoanálisis, como la asociación libre de ideas, para conseguir temas interesantes en sus realizaciones artísticas.

En 1960 llevó a cabo su primer envíronment. Se trara de The Street, concebida a modo de «mural metamórfico» en el que se reúne la escultura y la arquitectura. Para Oldenburg existen ciertas analogías entre dicha obra y el Gernika de Picasso, pues todos los elementos que la configuran están pintados solamente en negro, blanco y gris. El motivo esencial de esta restricción cromática fue el deseo de querer dejar constancia en su realización, del carácter negativo de la polución, propia de las grandes ciudades. No obstante, algo después realizaría la obra, también ambiental, conocida como The Store, que puede considerarse como el polo opuesto de la anterior. En ella, el color protagoniza el papel fundamental y todos los objetos que uno pueda llegar a imaginar dem entro de una tienda aparecen aquí ejecutados mediante las más diversas técnicas. Muchos de ellos están realizados introduciendo tela de muselina en engrudo para después modelarla, y una vez seca, pintarla con colores brillantes y vivos. En esos primeros objetos, la pintura aparece aplicada mediante goteados que recuerdan el estilo pictórico propio de los expresionistas abstractos partir de 1963, Oldenburg empezó a efectuar objetos blandos en telas plastificadas que rellenaba con miraguano. Estos objetos sorprenden tanto por su tamaño, que es mucho mayor que el real, como por el modo en que están pintados. El propio artista explicaría que realizaba sus obras en base a experiencias diarias, pues creía que éstas podían ser extraordina­rias y causar perplejidad.
Una de las facetas más interesantes de Claes Oldenburg es la creador de de piezas monumentales, aunque algunas de ellas han quedado en meros proyectos. Entre las que se han llegado a construir cabría destacar la Pinza de ropa, que se halla en Filadelfia y es de un tamaño enorme, así como Pic Axe que estuvo emplazado en Kassel durante la Documenta.
Oldenburg es uno de los pocos artistas cuya obra, pese a ha haber evolucionado, no ha dejado nunca de obedecer a unos mismos planteamientos. En la actualidad continúa trabajando con elementos extraídos del entorno cotidiano y monumentalizados. Los materiales que emplea son a ­los de la década de los sesenta, pero el espíritu global de la obra no se aparta demasiado de aquella concepción que regía sus obras pop.
la fiesta de disfraces-segal (1965-67)




la silla de picasso-segal ( 1973)


Muy distinta es la obra de otro de los escultores del Pop norteamericano, George Segal (1924), caracterizada por el empleo, durante muchos años, del yeso como material único. Entre 1942 y 1946 estudió algunos cursos en la Rutgers University de Nueya Jersey, y sse interesó, sobre todo, por la historia , la literatura y la filosofía. De todos modos, no pudo dedicar a lso estudios todo el tiempo que hubiera deseado, pues durante la segunda guerra mundial, su hermano fue movilizado y él tuvo que ayudar a sus padres en las tareas de la granja de pollos que poseía. Algo después, estudiaría diseño en el Pratt Institute de Brooklyn y, ya a fines de los años cuarenta, se matricularía en la Escuela universitaria de Nueva York, en la que tuvo como profesores a William Baziotes y a Tony Smith. Algo más tarde, conoció a Allan Kaprow y a Meyer Shapiro. Sus primeras obras son de mediados de los años cincuenta y son pinturas.
Su tarea como escultor comenzó en 1961, fecha en que también inició su tarea docente en la Roosvelt Junior High School. Esta última concluiría cuando Segal decidió dedicarse por entero a la escultura, a partir de 1964, año en que surgen, en revistas especializadas, toda una serie de importan­tes críticas sobre su obra.
Los personajes en yeso de George Segal siempre tienen tamaño natural y se hallan insertados en contextos configurados por fragmentos extraídos de la realidad cotidiana. Este factor confiere a su obra un carácter sumamente peculiar, pues no deja de producir sorpresa el hecho de que los personajes, pese al entorno, produzcan la sensación de auténticos fantasmas. En una pri­mera época, el artista dejaba las figuras en yeso sin pintar, lo que les propor­cionaba, sin duda, un marcado carácter de irrealidad. Más tarde comenzó a pintarlas en colores primarios puros, pero como prefería soluciones mono­cromáticas, el efecto fantasmagórico siguió siendo muy similar.
Una de las obras más famosas de Segal surgió pocos meses después de morir su padre, en 1965. En ella se representa la carnicería que tenían sus padres y, detrás de unos cristales en los que pueden observarse caracteres hebreos, aparece su propia madre dispuesta a matar un pollo.
En la obra de Segal se rastrea casi siempre un cierto aire de enigma que aflora sobre todo cuando compone escenas complejas en las que intervienen varios personajes. Este hecho puede tener conexión con la tarea que el propio artista desarrollaría, paralelamente a la de escultor y durante 1967, junto a Allan Kaprow en el Art Institute de Chicago, al ejecutar una serie de happenings.
Su primera obra en bronce fue la que efectuó para la Fundación de arte y literatura de Tel-Aviv, con una temática muy alejada de la cotidianidad del Pop-Art, pues se trataba del tradicional tema del Sacrificio de Isaac.
En relación a su trayectoria, este artista afirmaría, en no pocas ocasiones, que le debía mucho a Duchamp, sobre todo en el aprendizaje para afrontar las experiencias del mundo moderno. Aunque habitualmente se le incluye dentro de la tendencia del Pop-Art norteamericano y, además, es amigo de muchos de sus representantes, Segal no está del todo de acuerdo en pertenecer a dicha corriente. Su obra no se preocupa solamente por lo cotidiano y por el consumismo, sino que en ella se rastrea tanto una valoración material como de lo espiritual, y eso le confiere un carácter peculiar y distinto
retrato de Sidney Jannis vendiendo el retrato de Sidney Jannis, por Marisol-Marisol- (1967-68)
No puede concluirse el apartado de escultura pop sin mencionar a una artista, hija de padres venezolanos, nacida en París en 1930, y que desde 1950 vive en Nueva York. Se trata de Marisol. Después de estudiar, en 1949, en la Escuela de bellas artes en París, Marisol realizó sus primeros dibujos bajo la influencia de la obra picassiana. Algo más tarde renunciaría a esa influencia y comenzaría a interesarse profundamente por el arte precolombino. Afincada en Nueva York. asistió a The Art Students League, donde impartía clases Hans Hofmann, y durante toda la década de los cincuenta, se sintió atraída por el Dadaísmo y el Surrealismo. Las obras escultóricas realizadas durante los años sesenta presentan un marcado carácter hierático. Se trata de conjuntos de personajes , tallados en madera pintada de colores vivos y chillones. En ella se descubren elementos enigmáticos, irónicos, perversos e incluso destructivos, motivo por el cual, para algunos historiadores, no deben incluirse en la gran familia del Pop norteamericano.



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